sábado, 5 de abril de 2014

Rosas y libros


  
Cuenta la leyenda que, mucho tiempo atrás, habitó un abominable dragón en los alrededores de Montblanc. Devoraba a toda criatura que se cruzara en su camino, abrasaba los campos con su pestilente aliento de fuego, y su infinita crueldad mantenía a la aterrorizada población cautiva tras las murallas de la villa. Para intentar calmar su apetito insaciable, decidieron proporcionarle animales de su propio ganado. Muy pronto se extinguiron las ovejas; después se agotaron los bueyes y luego desaparecieron los caballos. Muertos de miedo, se empezaron a plantear los sacrificios humanos como única alternativa para evitar que el monstruo atravesara los muros de contención y arrasara con el poblado entero. Anotaron en diminutos pergaminos los nombres y apellidos de todos y cada uno de los lugareños, incluida la realeza, los metieron en una gran cazuela de barro, los removieron y removieron y, acto seguido, una mano inocente extrajo uno.


Quiso el azar que fuera la hija del Rey la desafortunada elegida y, aunque la Reina se abalanzó sobre ella lanzando un terrible alarido de negación, fue el propio Rey quien la arrancó de sus brazos en nombre del deber y del honor, y la entregó, preso de un inmenso dolor. La joven Princesa, casi una niña, era muy agraciada. Poseía una delicada belleza etérea que hipnotizaba a cuantos la contemplaban. No fueron pocos los intrépidos aldeanos que, consternados, se ofrecieron a ocupar su lugar, pero la muchacha aceptó su destino con humildad.  Abandonó la fortaleza con las mejillas bañadas en lágrimas y, cabizbaja, dirigió sus pasos hacia la cueva del malvado dragón. Un breve instante tardó la bestia en percibir, a través de sus poderosas fosas nasales, el penetrante olor a hembra tierna. Y en menos que canta un gallo impuso su terrorífica presencia ante su alteza. Atinó a duras penas la púber a cubrirse la cara con las manos y, justo cuando estaba a punto de ser devorada, un gallardo caballero, a lomos de su hermoso corcel blanco, se enfrentó con valentía al dragón, luchando con él hasta darle muerte.



Temblando aún, atrapada en una mezcla de pánico y admiración, la princesa corrió hacia su salvador, que no era otro que Sant Jordi (San Jorge) y lo abrazó, emocionada y agradecida. De la sangre del dragón creció un rosal repleto de rosas rojas. Sant Jordi, cautivo del esplendor y la frescura de la doncella, tomó una rosa y se la entregó.



Desde entonces, cada 23 de abril se celebra en Cataluña, Baleares y Aragón el día de Sant Jordi (San Jorge), considerado también el Día del Libro (entre otros motivos porque se conmemoran las muertes de Cervantes y Shakespeare, que tuvieron lugar el 23 de abril de 1.616). En esta festividad, es costumbre que los enamorados intercambien rosas y libros, como marca la tradición. Y se trata de una jornada muy especial para escritores, lectores y amantes de la literatura.




Este Sant Jordi que se aproxima tiene para mí un matiz singular y único. Llevo muchos años escribiendo pero sólo hace seis meses que se publicó mi novela Pasión en Marrakech y, como ya sabéis, apenas estoy empezando a darme a conocer como escritora. Lo que me gustaba hacer hasta ahora, cada 23 de abril, era pasear entre la multitud y perderme entre montañas de libros, hojeando éste, eligiendo aquel. Aunque lo que de verdad anhelaba era que mis propias obras estuvieran expuestas y al alcance de cualquiera. Y soñaba con ser una de esas escritoras que firmaban ejemplares de las novelas que sus lectores adquirían.


 





Por eso, es un verdadero placer para mí anunciar que el próximo 23 de abril de 2014 estaré firmando ejemplares de mi novela PASIÓN EN MARRAKECH en las siguientes librerías de Barcelona:

-SANTOS OCHOA (Passeig Fabra i Puig, 165): de 11 a 12h

-HIPERCOR de Cornellà: de 13 a 14 h.

-ABACUS de Sants (Creu Coberta, 93): de 17 a 18 h.

-La FONT DE MIMIR (Costa i Cuxart, 5): de 19 a 20 h.

-ALIBRI (parada de Rambla Cataluña/ Gran Vía): de 20 a 21 h.

-La GRALLA de Granollers (Plaça dels Cabrits, 5): sábado 19 de abril a las 18h.


Os espero. Será todo un honor dedicaros una palabra de agradecimiento, una sonrisa y/o un libro. ¡Feliz Sant Jordi!








8 comentarios:

  1. Tanto oir del dia de Sant Jordi y de la leyenda y todavia no la conocía gracias por enseñarnosla y enhorabuena por ser protagonista en un dia tan bonito.
    Al final si lo sueños se persiguen se alcanzan,un besote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sucede a menudo que olvidamos el verdadero origen de una tradición, por eso me pareció interesante hacer memoria y contar (a mi manera, eso sí) esta bonita historia propia de cuento de caballeros y princesas. Me alegra que te haya gustado, Yaicla. Un abrazo.

      Eliminar
    2. Fco. Javier Pérez Garri23 de abril de 2014, 9:01

      ¿El Rey antepone el deber y el honor a sus propios deseos?. C.ñ., como ahora.

      Eliminar
    3. ¡¡¡Jajaja!!! Muy bueno, Francisco Javier. Sí, sí, exactamente como ahora... Saludos.

      Eliminar
  2. Estaré ahí y te hare fotito..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No esperaba menos de mi fotógrafo particular, ese caballero por el que me convierto en princesa. Un beso, guapetón.

      Eliminar
  3. Hola Mar! Tuve el placer de entrevistarte cuando 'Pasión en Marrakech' veía la luz después de mucho esfuerzo por tu parte para encontrar un hueco en el mundo de las novelas. Me alegro infinito que puedas disfrutar del Día de Sant Jordi, firmando tu trabajo por el que tanto has dado. ¡Enhorabuena de corazón! Te lo mereces!
    Un abrazo enorme,

    Natalia Pulido.

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola Natalia! Sí, me acuerdo perfectamente de tu entrevista, fue la primera, y me hiciste sentir muy cómoda. La verdad es que significa mucho para mí vivir el día de Sant Jordi desde "el otro lado". ¡Gracias por pasarte por mi blog! Un besazo.

    ResponderEliminar